Del trenecito del Parc de l’Oreneta al monasterio medieval de Pedralbes
Hay una Barcelona que se descubre alejada del centro y de las rutas más transitadas, donde el verde toma el protagonismo y el tiempo parece avanzar a otro ritmo. Es la Barcelona de los parques de la zona alta, en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi: bosques, jardines señoriales y miradores que regalan algunas de las mejores vistas de la ciudad. Le proponemos un recorrido pensado para disfrutar en familia, en soledad o en buena compañía, combinando naturaleza, historia y unas cuantas sorpresas que harán las delicias de todos.

Parc de l’Oreneta: trenecito, ponis y bosque de Collserola
Al pie de la sierra de Collserola, en el barrio de Pedralbes, el Parc de l’Oreneta es uno de esos espacios que los niños no olvidan. Su gran atractivo es el tren de l’Oreneta (el tren de la golondrina, en catalán), un ferrocarril en miniatura activo desde 1981 que recorre más de medio kilómetro de vías entre túneles y vegetación. Funciona los domingos y festivos, de 10:30 a 13:30 h, con un billete de 2 € por trayecto. El parque cuenta también con una granja de ponis que los más pequeños pueden montar y varias zonas de juego, además de encontrarse allí los restos del antiguo Castell de l’Oreneta.
Una breve nota práctica: por las medidas sanitarias vinculadas a la peste porcina africana, el acceso al parque se mantiene restringido y solo puede hacerse por el Passatge de la Blada; el tren, en cualquier caso, sigue operativo con normalidad.
A pocos minutos a pie se encuentra el Monestir de Pedralbes, fundado en 1327 por la reina Elisenda de Montcada y habitado ininterrumpidamente por monjas clarisas desde entonces. Su claustro de tres plantas, considerado uno de los más armónicos del gótico catalán, y la luz que entra por sus vidrieras convierten la visita en un plan sumamente recomendable después o antes del parque. Abre de martes a domingo (cerrado los lunes), con entrada general de 5 € (reducida 3,50 €) y gratuita el primer domingo de cada mes.

Jardins de la Tamarita: el jardín escondido de Sant Gervasi
Detrás de un muro de piedra y hierro forjado, en Sant Gervasi, se esconden los Jardins de la Tamarita, antigua finca privada de la familia Craywinckel adquirida a principios del siglo XX por el industrial Alfredo Mata, quien encargó su diseño al paisajista Nicolau M. Rubió i Tudurí. Dos hectáreas de estanques, esculturas y vegetación variada, incluido un roble carvallo centenario de 23 metros de altura, conviven con zonas de juego infantil, mesa de ping-pong y una gran explanada para correr. Es una parada perfecta antes o después de subir al Tibidabo.

Parc de Monterols: silencio y vistas sobre la colina
También en Sarrià-Sant Gervasi, el Parc de Monterols ocupa la antigua finca de la familia Gil, sobre una colina de 121 metros. Sus caminos de grava circulares suben entre grandes árboles: alcornoques, encinas, cipreses y algarrobos, vestigio del pasado agrícola del barrio, hasta un mirador con vistas abiertas sobre Barcelona. Es un rincón discreto, poco frecuentado por el turismo, ideal para quienes buscan silencio real dentro de la ciudad.

Carretera de les Aigües: el balcón natural de Collserola
Ya lo contamos en nuestro anterior post Carretera de les Aigües: un paseo panorámico en el corazón de Collserola, pero merece la pena recordarlo aquí: este sendero llano de unos 10 kilómetros recorre el parque natural de Collserola con vistas espectaculares y panorámicas de toda la ciudad. Nuestra recomendación es acceder tomando el funicular de Vallvidrera, que tiene parada directa en la misma Carretera de les Aigües.
Sarrià-Sant Gervasi y sus espacios verdes le esperan
Si su próxima estancia en Barcelona incluye días en familia, en busca de paz, tras jornadas de trabajo…, estos cuatro rincones verdes son una manera distinta y muy nuestra de conocer la ciudad. Sarrià-Sant Gervasi es un distrito más alejado del bullicio y la centralidad, pero que bien merecen disfrutarlos al puro estilo de los barceloneses. Desde el Hotel Continental Barcelona y el Hotel Continental Palacete estaremos encantados de orientarle sobre cómo llegar a cada uno de ellos.
