Una familia hotelera desde 1826

Como familia hotelera en Barcelona desde 1826, nos gusta compartir contigo parte de nuestra historia que está vinculada con el parque de atracciones del Tibidado.

En este post te explicaremos la historia del Tibidabo y como nuestro padre, José María Malagarriga Miralbell y, después, con nuestra madre Pilar Vallet Hernández, se dedicaron en cuerpo y alma a los restaurantes (La Masía, La Miranda y el Pim, Pam, Pum) y hoteles del Tibidabo (Hotel La Masía y Hotel Florida).

Un poco de historia del parque de Atracciones del Tibidabo

Todo empezó en 1886, cuando se edificó en la cima del Tibidabo una ermita neogótica dedicada al Sagrado Corazón y en 1902 se puso la primera piedra del templo que hoy preside la montaña.

Más tarde se construiría un tranvía desde la carretera de la Bonanova hasta un funicular que llegaría a la cumbre de Tibidabo donde se montaría un Parque de Atracciones.

El 21 de octubre de 1901 el cardenal Casañas, obispo de Barcelona, inauguró el Parque de Atracciones del Tibidabo ante 500 invitados, que muy pronto se convirtió en la zona preferida de la alta burguesía, donde podía divertirse y almorzar en el Hotel Restaurante Coll o en el Gran Café.

En 1924, para facilitar la llegada de los clientes al nuevo Hotel Florida se construyó un trenecito que hacía un recorrido por toda la cresta de la montaña.

El estallido de la guerra en 1936 llevó a la colectivización del parque de atracciones del Tibidabo que quedó abandonado y el templo del Sagrado Corazón fue semi destruido.

Años de restauración y modernización

Una vez finalizada la guerra, se constituyó la «S.A. El Tibidabo» con la familia Andreu al mando, se restauró el recinto y llegaron nuevas atracciones, se reformaron el Gran Café Restaurante Tibidabo y el Hotel Coll, que en 1946 pasó a ser el restaurante La Masía y en 1947 se abre «el laberinto», convirtiéndose en la primera atracción después de la Guerra.

La dificultad para acceder al recinto desde la ciudad era el principal handicap del parque de atracciones y ya en 1953 se inaugurará en la Avenida del Tibidabo, una nueva estación del tren de Sarrià.

El “Tibidabo, paraíso de los niños” es el nuevo slogan del parque.

El parque se actualizará con mejoras importantes, la reforma integral del funicular y nuevas atracciones.

La dirección de nuestro padre, José Mª Malagarriga Miralbell

A finales de los años 50, nuestro Padre, ya estaba al cargo de todos los hoteles propiedad de la familia Andreu, el Florida, La Masía, La Rotonda y, en breve, se inauguraría el emblemático e impresionante “Cap Sa Sal” en Begur en la Costa Brava.

El Continental no lo gestionaba tan directamente, estaba mi tío Enrique y otros hermanos, junto con mi abuelo, Francisco Malagarriga Fabra… pero continuemos con la historia del Tibidado…

Tras 60 años de obras, fruto de la destrucción durante la guerra, el 10 de octubre de 1961 se inauguró el Templo del Sagrado Corazón.

En 1970, se amplía el parque del Tibidabo, que abre el circuito de Karts, el restaurante La Miranda, los Tiovivos, la “Casa de Cristal”. Es la década más dorada del Tibidado. Mi hermano José María y yo, nacimos en el 1969 y 1970 respectivamente.

¡Qué bendición tener un papá director del Tibidado! ¡Sólo teníamos que explicar un chiste para subir a la famosa “montaña rusa” y claro no pagábamos por nada, pudiendo invitar a familia y amigos! Una época dorada para el Tibidabo y para nuestra familia.

Primer buffet de Barcelona: el «Bufet Català»

Junto con mi madre, crearon las cenas del «bufet català», el primer buffet de Barcelona y, quizás, uno de los primeros de España y Europa en aquella época y un éxito gracias al «boca a boca», a la diversión, ya que se amenizaban con música, ¡y a los anuncios que nuestra madre diseñaba para «La Vanguardia»! He aquí algunas fotos para el recuerdo…

¡Más tarde, mis padres prefirieron la tranquilidad de los fines de semana -hasta el momento- tenían que trabajar siempre! Y decidieron centrarse en el hotel Continental que para entonces se había vendido una parte a causa de las grandes deudas contraídas hasta ese momento.

Nuestro padre falleció en 1983, pero con nuestra madre, su extraordinario talento y esfuerzo, hemos conseguido conservar y ampliar el Hotel Continental, comprando en 1999 el “palacete” inaugurando en 2002, el Continental Palacete, ¡un verdadero sueño!

¡Visita el templo y el parque!

Si vienes a Barcelona, no te pierdas la visita al templo, ¡puedes subir en ascensor hasta el “Sagrado Corazón” que corona el templo y disfrutar de unas vistas impresionantes!

 

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